Entiendo al fotógrafo como aquel que disfruta una imagen desde el momento en que capta su atención como para encerrarla en un ocular , disparar , desvelarse (en aquellos tiempos) tratando de redibujarla con un puñado de herramientas , acelerando sus latidos a medida que ese «manitú» aparece en el papel y riendo (o llorando) ante el resultado…. siempre, siempre, siempre intentando seguir una estética determinada y atrapante.
Entonces «soy fotógrafo» desde que una simple cámara plástica apareció en casa, hace mucho tiempo.
Hoy, lejos del conformismo sigo tratando de mostrarte lo que vi y tuvo un significado especial.
Y sigo en la evolución que genera la búsqueda, la curiosidad, sigo en este juego en el que un ápice de luz puede contarte toda una historia.